Hola,
La promesa del último año, en cualquier conferencia y en cualquier hilo, ha sido siempre la misma: la IA va a democratizar el contenido. Cualquiera podrá escribir un libro, lanzar una newsletter, montar un imperio editorial sin redactores.
Acaba de salir un estudio en la NBER que dice exactamente lo contrario.
Los lanzamientos mensuales de libros en Amazon han pasado de unos 100.000 antes de ChatGPT a casi 300.000 en 2026. Casi triplicado en tres años.
El autor número diez más prolífico de Amazon publicaba unos 20 libros al año en 2022. En 2025, más de cien. Una sola persona produce ahora el volumen que antes daba una editorial entera.
Hasta aquí, lo previsible.
Lo interesante viene después.
Los autores que escribían libros mucho antes de la IA no solo se han vuelto más productivos. Se han vuelto más fuertes. Sus nuevos libros han subido en los rankings. Venden más, no menos.
Los que llegaron con ChatGPT como herramienta de partida producen, en masa, basura textual medible. Aparecen más abajo en rankings, en reseñas, en retención de lectura.
La IA no igualó a los creadores. Los estratificó.
Y entre la cima fuerte y la masa ruidosa ha desaparecido el autor medio. Justo el que sostuvo el mercado del libro durante décadas.
Esta curva, evidentemente, no es solo sobre libros. Es la misma que ya empieza a dibujarse en consultoría, en marketing, en documentación técnica, en posts de LinkedIn, en música…
Para los profesionales la IA es un exoesqueleto muy potente.
Para el resto, una fosa común de contenido textual indistinguible…
-Alisa
